Retos de la nueva normativa de residuos peligrosos
2/08/2010
La producción de residuos aumenta cada vez más en la Unión Europea, y también crece el número de residuos considerados peligrosos, por este motivo resulta imprescindible reforzar las medidas en materia de prevención y la reducción del impacto medioambiental que tienen la producción y la gestión de residuos.
En España nos encontramos con que la ley aplicable a los residuos peligrosos está muy ligada del sector industrial, con unos roles, conceptos y términos concretos cuya definición no es fácilmente extrapolable a otros sectores. Esto representa un gran problema para el sector de la construcción, puesto que en la mayoría de las obras de rehabilitación, reforma y demolición se encuentra algún tipo de residuo peligroso y en muchos casos surgen dudas e interrogantes acerca de las responsabilidades y la normativa aplicable.
La transposición de la directiva europea generará una nueva Ley de Residuos, que entre otros objetivos debería simplificar y organizar la legislación actual y también aumentar la transparencia y eficacia, para ser un instrumento útil para la los agentes implicados en las actividades relacionadas con los residuos peligrosos.
Aspectos como la responsabilidad del productor, la planificación, la manipulación, transporte o tratamiento son especialmente importantes, en un entorno cambiante como lo es cualquier edificación o estructura, tanto en su uso diario como en una reforma, rehabilitación o demolición.
Con el fin de regularizar y armonizar toda esta actividad relacionada con los residuos peligrosos está abierto el plazo para presentar alegaciones y comentarios a la nueva ley, plazo que finaliza el próximo 31 de Agosto. Un tema que la nueva ley debería incluir es una mejor definición de los agentes que intervienen en las actividades relacionadas con los residuos.
Se debe tener en cuenta que el sector de la construcción cuenta ya con regulación específica para los residuos de construcción y demolición, el RD 105/2008, y la nueva ley debería respetar lo establecido por este RD, que ya fue consensuado entre todos los agentes del sector. Otro punto importante son las pautas de actuación para la correcta investigación y cuantificación de residuos, peligrosos y no peligrosos, en cualquier obra y como paso previo al inicio de los trabajos, definiendo en cada caso cómo y quién puede hacer la investigación y con qué estándares se realiza, para que luego el Estudio de Gestión de Residuos nos proporcione datos fiables para la ejecución de la obra.
También deberá establecer medidas de control y seguimiento para los residuos, que tengan aplicación a nivel nacional e incluso europeo. Por último, es necesario que la nueva ley de residuos facilite el trabajo de las empresas y de los servicios en general, respetando las exigencias de la recientemente publicada la ley ómnibus.
Este punto será sin duda uno de los más conflictivos, pues mientras que la CE nos pide que no pongamos trabas y se pueda trabajar con gran movilidad, algunas Comunidades Autónomas, que tienen las competencias transferidas en el campo del Medio Ambiente, parecen empeñadas en poner continuas y complejas limitaciones a los flujos de residuos.


(2 votos)


